El Gobierno define el alcance de la segunda ronda del bono de 10 mil pesos

La semana próxima, el Gobierno anunciará la segunda ronda del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), mientras la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) termina de pagar los $10.000 del bono anunciado el 23 de marzo y que llegó a unas 8,7 millones de personas.

El IFE desbordó todas las previsiones. Si se pensaban pagar 3,6 millones de bonos, el primer corte se estiró a 7,8 millones de personas. La ventana para reclamos elevó la cantidad de beneficiarios en unas 900.000 personas más, y contando.
Los detalles del segundo IFE todavía están en discusión, en una mesa en la que participan la Jefatura de Gabinete, los ministerios de Economía y Trabajo y, por supuesto, la Anses. Pero también hay satélites que intervienen, como el Banco Central. Podría ser clave una resolución para que más bancos paguen beneficios sociales.

El jefe de Gabinete Santiago Cafiero no terminó de confirmar en declaraciones radiales si, como se presume, el segundo pago del IFE será también de 10.000 pesos. Hay una restricción presupuestaria, admiten distintas fuentes oficiales, pero la extensión del salario complementario a más de 2,5 millones de trabajadores y la publicación de que hasta CEOs cobraron esa ayuda de hasta $33.750 pone esa puja por los recursos en contexto. Si se asiste a las empresas para pagar salarios en blanco con entre $16.875 y $33.750, al menos por dos meses, ¿cómo restringir el bono a sectores más postergados?

También termina de delinearse el universo al que llegará la nueva ronda del IFE. Fernanda Raverta, la titular de la Anses, ya dijo que no habrá una nueva ventana de inscripción. Cobrarán el IFE, de máxima, los 8,7 millones de inscriptos. Quizás algunos más, si terminan de resolverse de manera positiva los reclamos pendientes. Pero también se analiza si quienes volvieron a la actividad por el levantamiento paulatino de la cuarentena más allá del área metropolitana tendrán un segundo pago. Una posición muy fuerte en el Gobierno es que así sea: si bien buena parte del país recupera cierta normalidad, la economía sigue deprimida y la sufren, sobre todo, los sectores de bajos ingresos.

El IFE también puso en evidencia que al menos 4 millones de personas viven fuera del radar del Estado y ni siquiera tienen cuenta bancaria. Son quienes más tardaron en cobrar el bono, que comenzó con los 2,4 millones de titulares de la AUH, siguió con otro tanto que tiene CBU y todavía no se hizo efectivo en buena parte de las personas que pidieron cobrar en el Correo Argentino o haciendo un retiro de dinero de un cajero automático de las redes Link o Banelco. Estas, más la billetera virtual del Banco Provincia, eran las opciones de cobro.

La premisa para el segundo pago del bono que llegue más rápido a los que lo requieren. En despachos oficiales sostienen que una circular del Banco Central del 21 de mayo puede ayudar a agilizar el pago del IFE.