Cuarentena: la ciudad de Buenos Aires estudia dar marcha atrás con la flexibilización

Con la pandemia de covid-19 que se expande en el AMBA, la flexibilización de la cuarentena en la Ciudad de Buenos Aires quedó en duda, luego de que en los últimos días se registrara un aumento de contagios y muertes en el total del país, pero sobre todo en el ámbito local. El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sostuvo que «vamos a evaluar la situación a mitad de la semana que viene porque los contagios tardan entre ocho y diez días en darse». Por su parte, el viceministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak, advirtió que “hay preocupación” en el territorio bonaerense por la apertura de Ciudad ya que “es un escenario contrario al que hay que plantear cuando aumentan los casos, donde la gente tiene que volver a quedarse en casa”. El propio ministro de Salud nacional, Ginés González García, admitió que el Gobierno analizaba un eventual freno a la apertura en el ámbito porteño.

Esta semana se detectaron en territorio porteño 656 contagios nuevos de coronavirus: 137 el lunes, 188 el martes, 178 el miércoles y 153 el jueves, totalizando 2618 casos positivos, según los datos de la cartera sanitaria nacional –el Ministerio de Salud porteño registra una cifra superior, 3087 positivos totales y 132 fallecidos–. A nivel nacional, ayer la cantidad de contagios nuevos fue de 255, lo que llevó a un total acumulado de 7134. Aunque el dato que conmovió fue el registro de 23 muertes el miércoles y 24 ayer, la mayor cifra desde que comenzó la pandemia. El total de víctimas fatales trepó a 353.

En cualquier caso, como venía sucediendo en días previos con la curva de contagio, el AMBA concentró más del 85% de los nuevos infectados y reabrió la discusión sobre las medidas que se comenzaron a implementar esta semana, especialmente en el ámbito de la capital, para flexibilizar la cuarentena, teniendo en cuenta que Ciudad y el conurbano bonaerense aún permanecen en la fase 3 (cuando el tiempo de duplicación de los casos está de 15 y 25 días) hasta el 24 de mayo.

La multiplicación de casos se da en paralelo a la decisión de la Ciudad de permitir esta semana la reapertura de comercios minoristas de cercanía.

El vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, afirmó en relación al aumento de casos que “los últimos tres días no han sido buenos”, y advirtió que si se mantiene esa tendencia, “hay que pensar en ponerse más estricto”. En tanto el ministro de salud porteño, Fernán Quirós, confirmó que se evalúa la posibilidad de volver a instaurar una cuarentena estricta en la Ciudad en caso de producirse un pico de contagios de coronavirus que, según consideró, llegará durante la primera quincena de junio con registros probables de hasta 1000 casos diarios.

«En la Ciudad estimamos que en el peor momento de la pandemia vamos a tener cerca de 800 a 1000 casos por día, y eso no va a ocurrir en las semanas inmediatas, sino que probablemente podría ocurrir en la primera quincena junio», dijo el funcionario.

Fuentes del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta aseguraron a Página/12 que «la posibilidad de retrotraer las medidas estuvieron planteadas desde el comienzo, y dependen, por un lado, de la curva de contagios y, por otro, de la responsabilidad social. Si alguna de estas variables indican que se pone en peligro la salud, se dará marcha atrás», aseguraron. Por otra parte, señalaron, que «la medida se tomó el lunes, y se implementó el martes y el jueves, por lo tanto es muy prematuro analizarlas. Hace falta al menos una semana para ver cómo impactan. Además, no son medidas tomadas unilaterlamente sino que se discutieron una semana antes, durante varios días, con Nación y provincia, previo a que Horacio (Rodríguez Larreta) elevara la propuesta al presidente».

Sin embargo, lejos de estar saldado el tema, Kreplak sostuvo en diálogo con este diario que «la situación de la Ciudad es muy preocupante para la provincia y va en sentido contrario a lo que hay que hacer cuando están aumentando los casos. Está estudiado en el mundo que el flujo de personas entre territorios distintos que tienen casos es el peor condicionante para una epidemia. En los últimos días, en la Ciudad se empezó a descontrolar los contagios, por población, tienen una circulación comunitaria superior a la del conurbano, con mucha gente contagiada en los barrios populares donde es más difícil controlar y apagar el foco de contagio. Y abrir los comercios hace que la gente se mueva, cuando lo que hay que hacer es que se quede en su casa. Por eso decimos que en el AMBA no podemos abrir comercios que no sean esenciales».

Y agregó que «el escenario es el contrario, cuando aumentan los casos hay que vover a la medida de quedarse en casa, no salir, no viajar de un lugar al otro, y si se abre mucho la Ciudad, la gente del conurbano tiene que ir a trabajar. Primero hay que bajar los casos, no abrir mientras suben», remarcó.

El viceministro de salud bonaerense no fue el único en plantear la preocupación por el escenario que se abre tras la flexibilización porteña, desde la CTA de los Trabajadores le plantearon al gobierno porteño retrotraer las medidas y volver a la fase 2 de aislamiento social preventivo.

El argumento que sostiene la propuesta es que, según los datos del Ministerio de Salud de la Ciudad, la duplicación de casos positivos en el territorio porteño se da cada 12 días, y ese nivel de propagación, de acuerdo al cronograma de la cartera de salud nacional, corresponde a la fase 2, no 3, en que el nivel de circulación de personas debería estar en el 25 por ciento y no en el 50 actual. De todos modos, en el planteo que hace la CTA, aclaran que «las estadísticas reflejan contagios generados hace al menos una semana. Es decir, anteriores a las nuevas autorizaciones de actividades». Por lo cual advierten que «el nivel de duplicación de infectados tiene altas probabilidades de aumentar en los próximos días y producirse cada vez en menor cantidad de tiempo».